domingo, 31 de enero de 2021

La lección del fardo.

El alivio no es deshacerse de un fardo, aunque este hecho, por sí mismo, es catártico. Cuando arrastramos un dolor derivado de nuestra programación, como una penitencia por pecados ajenos, superarlo por las experiencias, el paso del tiempo o la reprogramación, supone un descanso. Pero esta victoria va más allá aún. Obtenemos la fuerza de la propia superación, el aprendizaje del mecanismo de mejora y la fe en nuestra resiliencia, siempre tan necesaria. No obstante, y ahondando más, hay una enseñanza en el mismo peso que hemos arrastrado: nuestra habilidad para soportar y adaptarnos a situaciones que no podemos, en un momento dado, derrotar, demostrándonos una fuerza insospechada. Citando la canción "Spirit" de los Dead Can Dance: "El espíritu de la vida es la voluntad de perseverar". Así el mismo fardo se convierte en una recompensa disfrazada.



jueves, 31 de diciembre de 2020

Epicteto y Buda.

Epicteto y Buda tienen en su discurso algunos puntos en común. Uno de extrema importancia es aquel que podemos llamar espacio interior o auténtico. Es este locus la realidad que está desde el momento del nacimiento hasta, por lo menos, la muerte. Ese punto es algo que está omnipresente de forma cotidiana, rodeado por el ruido del mundo y de la mente subconsciente y consciente. Ambos coinciden en que encontrar esa autenticidad es clave para hacernos dueños de nosotros mismos y tomar decisiones autónomamente y con el menor condicionamiento posible. Los dos nos vienen a decir que ese espacio es el que está conectado a la Realidad Última, sea Dios en el caso de Epicteto o Vacío en el de Buda. 



lunes, 7 de diciembre de 2020

Cazando sombras.

La insistencia de las corrientes cognitivas en actuar de forma consciente sobre nuestro subconsciente conduce con cierta frecuencia a más dificultades aún puesto que, independientemente de que muchas veces carecen de un enfoque holístico, implican insight y debate (agota y bloquea la actividad -parálisis por análisis-), afirmaciones (pueden llegar a ser invasivas y provocar rechazo) o aceptación (cuyo exceso no nos deja mejorar aquello que lo necesita).

Los pensamientos automáticos, tan anclados en el funcionamiento de nuestro cerebro, nos obligan a definir un marco existencial coherente, programarnos con propósitos constructivos y usar herramientas y hábitos para fortalecerlos.





domingo, 15 de noviembre de 2020

Faro

La actividad abrumadora de nuestro cerebro primitivo nos hace presa, con frecuencia, de nuestras emociones. Evidentemente, la reprogramación del subconsciente es fundamental para que estas reacciones automáticas no nos imposibiliten obrar de modo acorde a nuestros valores y nuestra totalidad.

A nivel consciente es importante tener presente un faro, un propósito, una imagen, un motivo para cuando nos sentimos perdidos en el laberinto del mundo y nuestras pasiones. Esa luz que nos guía es más sólida si está anclada a una emoción y, evidentemente, si está relacionada con aquello con lo que programamos el subconsciente. 

Es, a la hora de la verdad, más el proceso que el norte que nos dirige hacia ser.




domingo, 25 de octubre de 2020

Musicamento



Investigadores sobre el dolor en Salzburgo han descubierto la relación entre la secreción de dopamina (importante neurotransmisor relacionado con el Párkinson) gracias a la Música. Así se ha desarrollado Musikament (Musicamento), colección de piezas de Strauss, tango y temas tradicionales irlandeses, entre otros, para escuchar con cascos y cantar a coro.

Junto a la dopamina aumentan los niveles de oxitocina, serotonina, alfa-amilasa o cortisol. La cuestión no radica solo en este remedio para el Párkinson, sino también en la posibilidad de usar nuestra mente para generar neurotransmisores y hormonas que nos ayuden a sanarnos o a mitigar los efectos de una enfermedad. Y muy vinculado a esto está la imaginación, las sensaciones o los sentimientos.




miércoles, 30 de septiembre de 2020

Aceptación y fatalismo.


El gran final de la TREC es la aceptación incondicional de uno mismo, los demás y el mundo. Este gran fin es uno de los puntos fundamentales del zen. Sin ir más lejos en el libro "El zen sin maestros" de Camden Benares, se recogen estas palabras: "Después de la gran aceptación todos los votos suenan a campanillas".




El sentido fatalista de la aceptación, de dejarse llevar, choca frontalmente con la mismísima evolución, el cambio constante de la vida y nuestra propia naturaleza, plasticidad y adaptabilidad. Precisamente aquí hablaríamos más de esplín (como queda poéticamente expresado en la obra de Dead Can Dance "Spleen and Ideal") que de aceptación.




Lejos, pues, del esplín, la aceptación de nuestra naturaleza, nuestro propósito y nuestra adaptabilidad, de los demás y del mundo, nos ayuda a armonizarnos enteramente con el entorno, nosotros mismos e, incluso, nuestra especie.

lunes, 14 de septiembre de 2020

La caja de herramientas.

Como ha quedado patente a lo largo del blog, la reconstrucción del subconsciente precisa no solo de una práctica adecuada, sino también del ejercicio constante y consciente. En un entorno cambiante las soluciones definitivas se antojan rígidas, y es preciso echar mano de diferentes herramientas para adaptarnos al devenir de la vida. Habrá días en los que no haya nada que usar, y otros en los que estaremos afanados con todos los útiles que tengamos.

El caso es que una gran parte de esas herramientas están ya en nosotros: imaginación, emoción, razón, fuerza de voluntad. Aunque necesitemos un marco, una motivación o una estrategia, lo que hacemos es reconducir esas habilidades innatas hacia nuestra adaptabilidad.