domingo, 7 de junio de 2026

Las trampas del camino.

Como ha quedado patente a lo largo del blog, el cambio de creencias es un proceso que se retroalimenta constantemente. Existen en este devenir varias trampas, pero dos aparecen con singular frecuencia: la derrota y la definición. 

El primero de ellos consiste en considerar que se está fracasando en el proceso porque no hemos llegado a la verdadera clave o, aún peor, por no haber alcanzado una parusía indefinible y extática. En todo caso en ese punto estamos sesgados y exageramos enormemente las carencias y/o idealizamos la vida.

El segundo consiste en considerar que somos el proceso. En un sentido antropológico el ser humano es una construcción constante por el resultado de una permanente interacción con nuestro entorno que conduce a una búsqueda de ajuste y homeostasis. Pero en el devenir del cambio somos nosotros mismos, nuestra realidad única.


 

domingo, 17 de mayo de 2026

Un mundo inmenso.

Vivimos, como se indica acertadamente en la PNL, en mundos interpretativos. Nuestras creencias básicas conforman un filtro con el que vemos y entendemos lo que nos rodea, una prisión en la que nos movemos. Querer cambiar nuestra programación es un acto de libertad y autenticidad y, aunque erremos en la forma de hacerlo, ya es el primer paso en un camino fructífero. Tenemos la intuición de un mundo mucho mayor del que habitamos y sentimos el anhelo de saltar.


 

domingo, 3 de mayo de 2026

Ser alguien o ser cualquiera.

Uno de los muchos retos que plantea la reprogramación del subconsciente es la dirección a la que nos lleva, que no es ser en función de los otros, sino en ser en nosotros mismos, sin odiarnos ni adulterarnos. Y ese cierto ensimismamiento nos enfrenta al sentido de nuestra vida que, independientemente de otras consideraciones, es ser nosotros mismos. Ese es el punto en el que damos sentido a las derrotas y victorias y el lugar en el que empezamos a vivir, sin manual ni credo ajeno.

 


 

domingo, 26 de abril de 2026

Conversaciones.

A veces aquellas creencias con las que estamos programados se hallan escondidas bajo las hojarascas de la cotidianidad, los hábitos y las excusas. Como autómatas ejecutamos un actuación que precisa un escenario en el que encaje. Pero, como en las enfermedades, las causas ocultas producen síntomas evidentes. Y en lo afectivo estos síntomas nos llevan a callejones sin salidas en los que cabe plantearse qué cambiar. No es necesario habitualmente hacer grandes introspecciones para encontrar qué creencia opera, sino tener una conversación franca con nosotros mismos y plantearnos qué duele, cuándo, qué persigue ese comportamiento, qué nos dice o a dónde nos lleva. 

 


 

domingo, 12 de abril de 2026

Reconstruir el pasado

No solo los traumas y heridas marcan nuestros filtros, sino que construyen nuestra propia prisión. La reprogramación no solo nos ayuda con vistas al futuro, sino que nos facilita acceder y comprender nuestro pasado, el origen de nuestra personalidad misma. Y no es, a veces, fácil, pues nos enfrenta a momentos dolorosos y creencias autodestructivas, y a la sensación de que, en cierta forma, somos una creación de otros. Pero, desde nuestra identidad y voluntad, recrearnos nos ayuda a reconfigurar el pasado que se repite en nuestra mente y en nuestro cuerpo.

  



 

 

 

 

martes, 24 de marzo de 2026

¿Es la justicia una trampa?

Dentro de las distorsiones cognitivas destaca la trampa de la justicia. Plantea la falacia que supone entender el mundo de acuerdo con nuestras ideas particulares, individuales o de grupo, de lo que es correcto, y evaluar personas y situaciones según ellas de forma inflexible. Confrontarnos a esta distorsión cognitiva nos sitúa en una visión más amplia del mundo y, por tanto, más relativista.

Pero, como todo, conlleva un riesgo: relativizar en exceso y desapegarnos del otro, volviéndonos más insulares, puesto que, al ser todo más relativo, si mi beneficio se basa en el perjuicio ajeno no hay problema, no hay que buscar la justicia particular, así es cómo funciona el mundo. Y nos vemos abocados a una insensibilidad e individualidad que nos aleja de nuestra naturaleza colectiva como seres humanos. Aquí radica el equilibrio: la opinión personal contra la humanidad. 

A veces la justicia no es una trampa, sino un impulso interior o una autorrealización que, incluso, llega cuando nos hemos liberado de las creencias autodestructivas y desadaptativas. 


 

 

domingo, 15 de marzo de 2026

La poesía de cambiar.

La coralidad del cambio implica áreas cerebrales, nuestro cuerpo, nuestras vivencias, nuestro entorno y nuestras experiencias, todo ello en interacción. La complejidad de todo ello implica que cualquier proceso de crecimiento sea un acto único y poético, artístico, porque exige un autoconocimiento y una adaptación al entorno en función de un norte, constituido por fundamento y método. Al igual que con la parábola de Buda y la barca, debemos encontrar nuestro camino de una manera intuitiva, y alimentar esta intuición de nuestro ser y nuestra formación y práctica.