lunes, 24 de agosto de 2026

EMDR

EMDR (Eye Movement Desensitization and Reprocessing - desensibilización y reprocesamiento a través del movimiento ocular) es una terapia creada por la psicóloga norteamericana Francine Shapiro. En ella el paciente revive y reconstruye un trauma y la creencia que de él deriva a través del movimiento ocular. Se suele alcanzar una reconstrucción en torno a seis semanas, realizando en torno a una sesión semanal pudiendo llegar a tres.

Las fases de este método son:

1. Historia personal y planificación del tratamiento

Empezamos por la situación presente y vamos rebobinando hasta el pasado.

2.  Preparación

Empezamos estando en un lugar seguro, pudiendo ser este un lugar físico o imaginario y allí adquirimos una postura relajada y segura.

3. Estimación

Formamos una imagen del evento diana, tomando conciencia de si es o no muy traumático y evaluándolo de 0 a 10. Posteriormente identificamos la creencia negativa asociada, la la cual suele estar asociada a: responsabilidad, falta de seguridad y/o falta de control. Posteriormente identificamos una creencia positiva alternativa, evaluándola de 0 a 7 antes de instalarla.

4. Proceso de desensibilización:

Movemos los ojos de izquierda a derecha. Cada set de estimulación bilateral dura entre treinta segundos y un minuto.

5. Instalación de la cognición positiva:

Cuando el suceso traumático llegue a 0 instalamos la nueva cognición. Deberemos entonces evaluar de 0 a 7 y hacer un set de medio minuto para reforzarla utilizando imágenes, sensaciones y palabras.

6. Escaneo corporal:

En esa fase nos relajamos y escaneamos el cuerpo y si seguimos encontrando tensión hacemos otros set de medio minuto.

7. Cierre:

Generar una sensación de final que puede ayudarse con sets de medio minuto.

8. Reevaluación:

 Ver cambios entre sesiones y si son necesarios retoques.


domingo, 9 de agosto de 2026

Construir una buena historia

El proceso del recuerdo tiene una vis creativa y presentista evidente. Nuestra memoria registra imágenes, sensaciones, movimientos y sonidos estáticos o en un corto periodo y elabora una historia que los hilvana. De la misma forma nos vemos en un futuro y narramos nuestras expectativas, positivas o negativas, según el sesgo. 

Esta virtud de nuestra mente puede ser utilizada para visualizar el cambio que queremos reprogramar en nuestras creencias. Se trata no de imaginarnos éxitos y lugares paradisíacos, sino de sentirnos visual, auditiva y kinestésicamente como si ya fuésemos esa persona en cualquier contexto que se presente, bueno o malo, y tejer una nueva historia. 

domingo, 5 de julio de 2026

Narradores.

Una de las funciones importantes de nuestra actividad cognitiva es la elaboración de historias. Nuestra mente es introspectiva y tiende a hilvanar los hechos según patrones, elaborando un relato. Y con cierta frecuencia damos sentido a hechos fortuitos o contextuales que nos llevan a un lugar a través de decisiones condicionadas. A partir de aquí iniciamos caminos vitales que interpretamos posteriormente como narradores, dándonos un rol principal cuando muchas veces es secundario. El relato nos revela sus motivaciones subyacentes: complacer a otros, cumplir objetivos ajenos, sublimar limitaciones, miedo, no sentirse suficiente ...


 

domingo, 7 de junio de 2026

Las trampas del camino.

Como ha quedado patente a lo largo del blog, el cambio de creencias es un proceso que se retroalimenta constantemente. Existen en este devenir varias trampas, pero dos aparecen con singular frecuencia: la derrota y la definición. 

El primero de ellos consiste en considerar que se está fracasando en el proceso porque no hemos llegado a la verdadera clave o, aún peor, por no haber alcanzado una parusía indefinible y extática. En todo caso en ese punto estamos sesgados y exageramos enormemente las carencias y/o idealizamos la vida.

El segundo consiste en considerar que somos el proceso. En un sentido antropológico el ser humano es una construcción constante por el resultado de una permanente interacción con nuestro entorno que conduce a una búsqueda de ajuste y homeostasis. Pero en el devenir del cambio somos nosotros mismos, nuestra realidad única.


 

domingo, 17 de mayo de 2026

Un mundo inmenso.

Vivimos, como se indica acertadamente en la PNL, en mundos interpretativos. Nuestras creencias básicas conforman un filtro con el que vemos y entendemos lo que nos rodea, una prisión en la que nos movemos. Querer cambiar nuestra programación es un acto de libertad y autenticidad y, aunque erremos en la forma de hacerlo, ya es el primer paso en un camino fructífero. Tenemos la intuición de un mundo mucho mayor del que habitamos y sentimos el anhelo de saltar.


 

domingo, 3 de mayo de 2026

Ser alguien o ser cualquiera.

Uno de los muchos retos que plantea la reprogramación del subconsciente es la dirección a la que nos lleva, que no es ser en función de los otros, sino en ser en nosotros mismos, sin odiarnos ni adulterarnos. Y ese cierto ensimismamiento nos enfrenta al sentido de nuestra vida que, independientemente de otras consideraciones, es ser nosotros mismos. Ese es el punto en el que damos sentido a las derrotas y victorias y el lugar en el que empezamos a vivir, sin manual ni credo ajeno.

 


 

domingo, 26 de abril de 2026

Conversaciones.

A veces aquellas creencias con las que estamos programados se hallan escondidas bajo las hojarascas de la cotidianidad, los hábitos y las excusas. Como autómatas ejecutamos un actuación que precisa un escenario en el que encaje. Pero, como en las enfermedades, las causas ocultas producen síntomas evidentes. Y en lo afectivo estos síntomas nos llevan a callejones sin salidas en los que cabe plantearse qué cambiar. No es necesario habitualmente hacer grandes introspecciones para encontrar qué creencia opera, sino tener una conversación franca con nosotros mismos y plantearnos qué duele, cuándo, qué persigue ese comportamiento, qué nos dice o a dónde nos lleva.