miércoles, 29 de agosto de 2018

The Far Lands

Según leí no hace mucho existía la leyenda entre la vasta comunidad de jugadores de Minecraft de que, más allá de los límites explorados del juego, se encontraban las tierras lejanas (The Far Lands). La curiosidad movió a alguno de estos miembros a recorrerlas con paciencia. No sé si llegaron a encontrar lo que esperaban, pero he aquí una buena metáfora de lo que es la vida. El desarrollo personal no tiene un objetivo, puesto que la persona no es un algo definido y definitivo. Al ser partes de un todo, nuestra mejora se traduce en un eco en nuestro entorno y en un viaje sin retorno ni fin, y la aceptación de nosotros mismos, que debería ser incondicional, es un amor al proceso, a la identidad propia y radical de nosotros mismos y al propósito de nuestra vida en el todo universal. 


domingo, 5 de agosto de 2018

Creencias razonables.

En pasadas entradas hablé de la Terapia Racional Emocional Conductual (TREC) y su creador, Albert Ellis. Resulta admirable la labor constante de este psicoterapeuta a lo largo de su dilatada vida y el hecho de que hasta sus últimos días, prácticamente, estuvo entregado a su cometido. Este tiempo supuso una evolución lógica de sus postulados. En un principio –como puse de manifiesto en las entradas previamente mencionadas- Ellis planteó la necesidad de sustituir las creencias irracionales por racionales, basadas en la lógica, la probabilidad y los hechos. A lo largo de su labor se encontró, no obstante, con la existencia de creencias irracionales que permitían a las personas ser más felices y resilientes. Igualmente corroboró que estas últimas no anulaban el buen juicio del sujeto, con lo que amplió su postura y habló de creencias adaptativas y desadaptativas, sin obviar el hecho de que estas últimas suelen ser irracionales.
Así pues, el optimista, aunque pueda no tener un fundamento probabilístico sólido para ello, será más feliz y resiliente. 
Por tanto, construir un sistema de creencias adaptativo es algo esencial para una vida sana y en crecimiento.


domingo, 29 de julio de 2018

La piscina.

Si vemos cómo los niños aprenden a nadar nos daremos cuenta de que cuando están solos por primera vez en la piscina se agarran a un punto fijo y van haciendo tanteos hasta llegar al siguiente punto. Todos empezamos a familiarizarnos con el agua más o menos así. Cuando el niño llega al destino no es porque haya cambiado su creencia, sino porque ha ampliado su zona de confort.

En realidad es una buena enseñanza: para salir de nuestra zona de seguridad o certeza no solo podemos modificar nuestro subconsciente, sino que podemos hacer pequeños avances diarios, por minúsculos que parezcan, para liberarnos de esas rejas que, por miedo, nos atrapan.

sábado, 7 de julio de 2018

La pirámide de Maslow y el desarrollo personal.

Maslow fue un psicólogo norteamericano que planteó una pirámide de necesidades que tiene todo ser humano, basándose en análisis de contenido, distintos experimentos y la propia reflexión. Conforme las necesidades más básicas se van sucediendo en prioridad, que no en simultaneidad, sobrevienen otras, planteándose ciertas regresiones si dichas necesidades quedan sin satisfacer.

En la cúspide está la autorrealización como imperativo biológico. Las personas que llegan a este nivel son personas autodirigidas, con propósito y sentido, comprometidas. Estas personas dirigidas internamente pueden ser vinculadas al desarrollo personal, entendiéndolo como trabajo diario, con propósito, por nuestro crecimiento integral.

domingo, 20 de mayo de 2018

El desarrollo personal

El desarrollo personal es la asunción de que nunca estamos acabados y que tenemos que crecer constantemente. Por tanto tenemos que trabajar diariamente en nosotros mismos para desarrollar/llenar nuestra vida de humanidad y significado y legar algo de valor a las generaciones futuras.
¿Cómo se estructuraría el desarrollo personal? Se trataría de trabajar nuestra dimensión mental, física y espiritual. Esta última puede ser entendida como trascendente o de identidad íntima y radical de nosotros mismos.
a)   Dimensión física: se trata de no solo de realizar actividad física diaria, sino de alimentarnos correctamente y tener una buena higiene postural.
b)  Dimensión mental: no solo aprender diariamente (leer/estudiar), sino de optimizar nuestro subconsciente y reflexionar sobre nosotros mismos y nuestros propósitos vitales, sean concretos o generales.
c)   Dimensión espiritual: meditar, orar o contemplar.

d)  Dimensión social: interrelacionarnos de una forma sana y optimizadora.


domingo, 22 de abril de 2018

El sentido de la vida


Esta famosa cita de Elton Trueblood nos hace mirarnos en el espejo y ver nuestra identidad. Nuestro yo está inextricablemente unido al pasado, al futuro y a todo el planeta y el Universo. Sin embargo vivimos encerrados en un yo fantasmal que no nos hace felices. En efecto, vivir solo para ese yo separado de todo que pensamos que somos, lejos de proporcionarnos felicidad, nos hace esclavos. 
No solo se trata de vivir con un propósito que nos trascienda, sino de vivir en un verdadero presente. 

sábado, 7 de abril de 2018

El efecto Martha Mitchell y los límites de lo evidente.

Se conoce como efecto Martha Mitchell al hecho de que se diagnostique mal a una persona en función de que lo que atestigua choca con lo que parece evidente. Debe su nombre a la esposa del Fiscal General durante la presidencia de Nixon, John Mitchell. Ella declaró que había un complot en la Casa Blanca en el que altos cargos se dedicaban a actividades ilegales. Se le diagnosticó que padecía síntomas alucinatorios porque parecía claro que tales hechos no podían suceder. La realidad confirmó el testimonio de la señora Mitchell (fue el famoso caso Watergate) y puso en evidencia a los psiquiatras y psicólogos.
La evidencia como criterio de verdad (tan usado en la TREC o la CBT) solo es plausible cuando se basa en una dilatada y contrastada experiencia o en campos de conocimiento en los que estemos más versados. Pero ello no abarca más que una fracción de lo cognoscible o de lo que pueda llegar a suceder. De hecho, Albert Ellis, al final de su vida, se decantó por desestimar en parte las creencias racionales/irracionales y sustituir ese criterio por el de creencias adaptativas/desadaptativas.
Por tanto, y aunque el criterio racional es fundamental, es importante crear un sistema de creencias que nos permita adaptarnos, crecer y tener una aceptación positiva, incondicional e intensa de nosotros mismos como seres en crecimiento perpetuo y en posesión de un amplio elenco de posibilidades, no en función de unas evidencias fundadas en las afirmaciones que otros hicieron de nosotros y que hemos asumido, sin base firme ninguna, como ciertas.