miércoles, 19 de julio de 2017

El mejor día de tu vida.


"Los mejores años de tu vida son aquellos en los que decides que tus problemas son tuyos " (Albert Ellis)

En la entrada que dediqué al psicólogo americano Albert Ellis comenté muy someramente su punto de vista terapéutico. Básicamente podríamos resumir diciendo que lo que determina nuestras emociones no son las cosas que ocurren, sino la interpretación que les damos, y esa interpretación muchas veces está sostenida por creencias irracionales que nos perturban. Si sometemos a la racionalidad dichas creencias cambiaremos nuestras emociones. De ahí que afirme que cuando eres consciente de eso y actúas sobre tales creencias, haciéndote responsable, es cuando vives los mejores años de tu vida.
Albert Ellis atribuye el meollo de sus ideas al estoicismo y, en concreto, a Epicteto (55-135). En lo que a nosotros concierne más directamente este filósofo griego se centra en la ética, la moral y la conducta. Básicamente expone que debemos actuar en nuestra interpretación de los hechos.

La cuestión radica en que el funcionamiento de nuestras "creencias irracionales", como Ellis las denomina, no queda explicada. A lo largo de la categoría "Fundamento", en particular, hemos visto cómo nuestra mente consciente se encuentra con la abrumadora actividad del subconsciente (incluido en el inconsciente). Por tanto, reformularnos racionalmente o no nuestros puntos de vista de forma consciente cuando son irracionales y dañinos, y someterlos a un análisis racional es positivo, pero no suficiente cuando nuestro subconsciente nos dicta lo contrario. Pero si unimos esta actividad consciente al trabajo fundamental que queda expuesto en el blog para reprogramar nuestro subconsciente nos encontramos que simplemente con tomar conciencia de nuestras creencias obtenemos un resultado más que óptimo. Y, parafraseando a Albert Ellis, podríamos decir que el mejor día de tu vida es aquel en el que todo tu ser trabaja para decidir la manera en la que quieres y sientes que tienes que vivir.

jueves, 13 de julio de 2017

Nosce te ipsum.

Nosce te ipsumγνῶθι σεαυτόν, conócete a ti mismo.
Ser capaz de conocerse a uno mismo es una auténtica revelación. Pero dicho conocimiento no conlleva la comprehensión de algo estático o absoluto, es decir, no estamos comprendiendo un concepto o un hecho. La comprensión de nosotros mismo es conocer algo abierto, inacabado y dinámico, es conocer cómo pensamos, por qué sentimos lo que sentimos, hacia dónde nos dirigimos, cuál es nuestro vínculo con el entorno, cómo actúa en nosotros la sociedad, la historia y la intrahistoria ...
Por tanto se trata de una labor de insight en la que prestamos atención a sentimientos, sensaciones y pensamientos, en la que reflexionamos metacognitivamente y encontramos mecanismos y realidades propias y comunes a todos los seres humanos. Este conocimiento racional, físico y emocional nos concede gran sabiduría y nos puede llevar incluso a ser guía de otros.



martes, 4 de julio de 2017

Gigantes y molinos.

Nos ha pasado a todos. Enfrentamos un problema que parece agrandarse a medio plazo y achicarse conforme se aproxima. Es decir, nuestras expectativas sobre el problema se ven limitadas, conforme avanza el tiempo, y transitamos desde la negación hasta la aceptación. En ese momento las expectativas dejan de influir y sentimos alivio y ligereza a la hora de encarar la situación.
La génesis de esas expectativas van condicionadas, como hemos estado viendo, por la programación subconsciente fundamentalmente. Conocerlas es el primer paso, no solo para darnos cuenta, sino para reprogramarnos y decidir conscientemente también.


domingo, 28 de mayo de 2017

La meditación de cada instante.

Una vez preparado, nuestro subconsciente tenderá a generar hábitos nuevos, pero es un proceso que, en algunos casos, lleva su tiempo. En ese proceso aparecerán pensamientos automáticos concomitantes que nos dan la oportunidad de trabajar la meditación de cada momento.
El trabajo que podemos realizar con los pensamientos automáticos puede ser variado: sustituirlos por propósitos trabajados cuando reformulamos los subconscientes, tomar simplemente conciencia de ellos, dejarlos pasar, contar unos pocos segundos sin tenerlos en mente, entre otros.
La idea es que estos ataques son la oportunidad de trabajar la meditación de cada momento y vislumbrar la serenidad de conducir nuestra mente en general, en vez de ser zarandeados por ella.


domingo, 2 de abril de 2017

Mecanismos de dominación social.

Considerando la persona en toda su complejidad como una unidad abierta, lo social adquiere un papel fundamental. Inconsciente, subconsciente, consciente y propósito interactúan en el presente y en el pasado, siendo parte del entorno natural y social.
Es la vertiente social del ser humano algo que con cierta frecuencia se suele obviar en terapias y técnicas, aunque no siempre.
La sociedad como ente es un sistema complejísimo en interacción, un ente vivo en sí mismo que cumple el dicho de la Gestalt: el todo es mayor que la suma de sus partes. Como tal tiende a la supervivencia y la consigue a través de poder perpetuarse en los individuos. Así pues los valores, cultura y estereotipos se inculcan en el subconsciente y el consciente de las personas nacidas en una sociedad a través de las agencias educativas: familia, grupos humanos, mass media, escuela... Como tal, la sociedad tiene mecanismos de defensa y uno de ellos es dominar y sojuzgar al individuo y ello entra en el subconsciente para ejecutarse como automatismo.
Por tanto, el ser humano ha de asumir esos valores, ser consciente de estos mecanismos y señas sociales para encontrar los propios.

lunes, 13 de febrero de 2017

Pervirtiendo la resiliencia: la explotación laboral.

A lo largo del curso del blog la resiliencia ha estado muy presente. Podemos entenderla como la capacidad de la persona para recuperarse de situaciones estresantes o difíciles (de derrota, pérdida, frustración ...) o, dicho de una manera más literaria, de levantarse cuando se cae. Ello implica, no solo volver a ser el que fuimos, sino incluso mejorar a través de las crisis vividas.
La reforma del subconsciente nos permite llegar a una programación más equilibrada, optimizadora y sanadora, pero no es suficiente si no tenemos un sentido consciente, unas coordenadas axiológicas o, como quedó patente en la entrada dedicada a Viktor Frankl, un sentido o propósito.
En el mundo laboral actual estamos en una encrucijada manifiesta: se extienden en el mundo los trabajos basura, la explotación laboral, la eventualidad y la cosificación. No solo es así, sino que la estructura general de la sociedad, a través de su articulación en función de la competitividad, hace que desde los medios de comunicación (mayoritariamente controlados por grandes corporaciones) y los gobiernos se lleve a la humanidad, a través de la formación de valores psicopatoides, a ese estado cainita que hemos descrito. En ese orden de cosas la resiliencia es pervertida para lograr inculcar al trabajador que su ser entero adquiere valor en cuanto a su rendimiento, eficacia y eficiencia en la maquinaria laboral, y , sobre todo, en cuanto a su capacidad de aceptar condiciones laborales infrahumanas y alienantes. De esta forma se logra pervertir su sentido real.
Por ello, es necesario tener las coordenadas axiológicas a las que antes me refería, ya que, en caso contrario, podemos ir moldeándonos contra nosotros mismos.

lunes, 6 de febrero de 2017

Carl Rogers: el objetivo es el camino.



Carl Rogers es considerado por la apa como el psicólogo más influyente de la Historia. Sus ideas se basan en la aceptación profunda, incondicional y empática del cliente. De esta forma se considera aceptado y no dirigido y va progresando por distintas fases, desde que verse separado de sus sentimientos, padeciéndolos como algo ajeno y siendo taxativo y rígido, hasta llegar a una fase en la que se acepta a sí mismo, es consciente de sus sentimientos y de que el ser humano está abierto y en constante cambio, optimizándose día a día y creciendo constantemente.
Es precisamente este punto, aun a pesar de no considerar la estructura subconsciente, el que resulta de interés para nuestro método: la misión de cuidarnos y crecer día a día, de forma armoniosa y pacífica, es el gran objetivo: el final del camino es nuestro verdadero camino.