jueves, 30 de diciembre de 2021

El elefante de Jonathan

 Jonathan Haidt es un psicólogo norteamericano conocido por su estudio de la Psicología Moral. En su libro "The Happiness Hypothesis" nos plantea los mecanismos de consecución de la felicidad de acuerdo con las enseñanzas morales de la Antigüedad.

Utiliza el autor para ello, basándose en Buda, la imagen de una persona montada en un elefante, que representa la mente consciente llevando a la subconsciente. El elefante es poderoso y cuando ambos trabajan juntos marchan con mucha rapidez. El problema es que esa parte de nosotros muchas veces quiere dirigirse a otro lugar o no nos obedece. Ese conflicto representa nuestros hábitos, creencias e incluso el etiquetaje consciente que hacemos de nuestros estados fisiológicos en general. Esta metáfora también nos muestra a las claras algo que Jonathan subraya: los grandes sabios de antaño eran excelentes psicólogos, conocedores de la psique humana.



Para educar de una forma adecuada al elefante el autor nos habla de determinadas herramientas: crear hábitos, intervenir de una manera consciente (conociendo los sesgos cognitivos y cómo operan), usando medicación en casos extremos (aunque lo desaconseja) y, sobre todo, usar la meditación. Esta última herramienta nos permite distanciarnos de nuestros pensamientos y sensaciones.

domingo, 19 de diciembre de 2021

Elogio a la mediocridad

 En la esclavitud de los objetivos anida muchas veces la falta de autenticidad o de sentido. En efecto, vivir para algo, muchas veces ajeno a nosotros, se aleja de vivir por sí mismo, del gozo de vivir. Igualmente, la consecución de las metas es un "ser para", y no un ser, que conlleva indefectiblemente insatisfacción. Añádase a esto que los éxitos son tan raros y fugaces que la mayor parte de nuestro día a día se mueve en escalas de grises. En estas tonalidades de gris está nuestra cotidianidad, aquel vivir por vivir de cuando niños y, en definitiva, el territorio donde quedan las cosas más entrañables.



domingo, 14 de noviembre de 2021

La sofrología y el mensaje del cuerpo

La sofrología es un conjunto de técnicas, autógenas en su mayoría, diseñadas por el psiquiatra colombiano Alfonso Caycedo, cuyo fin es serenar y ajustar la mente a través del cuerpo. Estructurada en distintas fases progresivas y con una vocación de ser practicada en contextos cotidianos, la sofrología brinda al practicante la posibilidad de, tomando conciencia propioceptiva del cuerpo en general y la respiración en particular, generar una respuesta somática diferente a la que acontece, aquietando la actividad mental.

Como ha quedado expuesto en el blog, el subconsciente se expresa a través del cuerpo y, por ello, su reprogramación debe contar indefectiblemente con la experiencia sensorial.



sábado, 2 de octubre de 2021

Reglas.

Todos nosotros tenemos reglas de vida. Sin caer en ningún tipo de neurosis, existen cosas que no decimos, que rechazamos, que sostenemos o que nos acompañan. Las reglas, más allá de su imbricación con los estereotipos, son una guía de acción que se radica en nuestras creencias, valores, anhelos o subconsciente.
Esta naturalidad con la que cumplimos ciertas normas propias (que son las que con más compromiso se observan) es un mecanismo que podemos usar en nuestro proceso de crecimiento y armonía, puesto que nos ayudan a adaptarnos con simples formulaciones y/o gestos que, previamente vinculados con nuestra reprogramación subconsciente, adquieren fuerza.



viernes, 20 de agosto de 2021

El sentido del viento

 Los juncos, carrizos o tifas nos muestran la virtud fundamental de saber ceder ante el viento sin perder las raíces, y esta alegoría puede ser útil para el hiato entre el trabajo con las nuevas creencias y su consolidación, puesto que en ese ínterin nuestros valores y orientación nos permitirán ceder solo aquello que el sentido del viento nos imponga para, una vez llegue el momento adecuado, brillar con el sol de la tarde. 



jueves, 29 de julio de 2021

Hacerse un regalo.

 La fuerza de voluntad y la activación de un mindset de crecimiento se basan en una búsqueda voluntaria de la tolerancia a la frustración a través de pequeñas incomodidades programadas. Como puede leerse en la entrada referida a los hábitos, se trataría de enfrentar una actividad que requiera de nosotros una adaptación y que, repetida convenientemente con un gatillo y una recompensa, nos lleve a superarnos en un proceso continuo. Una vez llegados a un punto determinado celebrar ese éxito es parte de la metodología.

Este punto de vista nos puede resultar útil para implementar una nueva creencia o por sí mismo.




sábado, 3 de julio de 2021

El arte sutil de la esclavitud.

Existe una corriente oportunista consistente en combatir cualquier tipo de miedo (así, en general y sin anestesia) a través de estrategias conductistas basadas en presupuestos limitados y anticuados. El conductismo responde a una practicidad circunscrita en un momento del desarrollo de la neurología en el que no existían datos fehacientes sobre el funcionamiento de nuestro cerebro, su conexión con el resto del cuerpo y su relación con las creencias.

Hoy día tenemos un bagaje suficiente para situar las creencias en el punto central del individuo y, por ende, en la génesis interpretativas de los miedos. Y es ahí, en ese campo, donde el trabajo se hace esencial, operando en el subconsciente.

Si nos circunscribimos a cualquier mecanismo puramente conductista (desensibilización sistemática, saciación ...) nos quedamos en una estrategia paupérrima para problemas de gran envergadura, lo cual va a generar, más pronto que tarde, una dependencia de cualquier terapeuta que, quizás, es de lo que se trate: del arte sutil de la esclavitud, como en el magistral tema de Dead Can Dance.