domingo, 21 de abril de 2019

Los diarios de Jim.

Jim Rohn fue, como se puede leer en otros lugares del blog, un empresario y conferenciante estadounidense. 


A los veinticinco años tuvo una experiencia que le marcó y le hizo buscar soluciones a la falta de liquidez y las estrecheces económicas. Fue en aquel tiempo cuando entró a trabajar en las empresas de Earl Shoaff. De él aprendió y desarrolló los puntos básicos de su pensamiento:

1.    El dinero que se gana va acorde con la capacidad del individuo, es decir, crecer como persona y aprender más conlleva ganar más dinero.
2.    Trabaja más duro en ti mismo de lo que lo haces en tu trabajo. Si trabajas duro en tu trabajo te ganarás la vida, lo cual es bueno, pero si trabajas duro en ti mismo harás una fortuna (entendámosla en un sentido amplio), lo cual es mucho mejor.
3.    El desarrollo personal integral es clave para el ser humano.
4.    Es fundamental para el desarrollo personal establecerse objetivos a largo y medio plazo en todos los ámbitos (físico, espiritual, intelectual, financiero…)
5.    Gestionar bien el dinero, sabiendo ahorrar, invertir y ayudar a quienes lo necesitan.
6.    Una perspectiva religiosa de su pensamiento.

Para estructurar esto Jim usaba un instrumento muy socorrido como es un diario. Todos los días escribía en él sus avances, lo que aprendía y revisaba sus objetivos.


El diario no es algo nuevo en el campo de la Psicología, Psiquiatría, Educación o el desarrollo personal. De hecho, los autorregistros nos permiten conocernos mejor, estructurar nuestra vida, orientarnos y evaluarnos. Pueden aplicarse tanto a un aspecto muy concreto que nos ocupe como al desarrollo personal en general.


domingo, 31 de marzo de 2019

Todas las cosas que nunca te dijiste

Shad Helmstetter es el autor del Self-talk. La idea base de este autor es que no importa lo que hagas por cambiarte si no eres capaz de cambiar la forma en la que te hablas a ti mismo.
El discurso interno se manifiesta en los momentos en los que espontáneamente decimos, sentimos o pensamos cosas sobre nosotros mismos o el mundo en modo de afirmaciones categóricas. La clave es detectar a través de las palabras, imágenes y sensaciones nuestras actitudes y de ahí llegar a nuestras creencias y programación.
Según este autor las fases del Self-talk son:
Aceptación negativa (esto es lo que soy/es y no puede cambiarse), necesidad de cambio, decisión de cambiar, definir "el mejor tú" (actitudes que quiere uno para sí mismo) y las afirmaciones universales (creencias adaptativas universales).
En todo caso, Helmstetter insiste en que la reformulación debe ser consciente, no hipnótica, y puede hacerse de varios modos: silencioso, en voz alta, como una conversación con uno mismo, escrito o grabado. La clave, elijamos la forma que elijamos, es la repetición en varios momentos del día y durante un tiempo que oscila entre siete y noventa días.
El gran objetivo es enfrentar el PGS (Personal Growth Stasis), es decir, la encrucijada -podríamos añadir existencial- a la que nos han llevado nuestras creencias.

Estas afirmaciones conscientes, desde el punto de vista expresado en el blog, chocan con la propia fuerza de nuestro subconsciente, y su fuerza radica en que obren en consecuencia con aquello con lo que lo estamos reprogramando.

jueves, 28 de febrero de 2019

El mito de la productividad (eficaces pero infelices).

Existe un riesgo evidente en el consumo de los libros de autoayuda y en el desarrollo personal descontextualizado y es la autoexplotación, esto es, centrar el desarrollo personal en el éxito cuantificable externamente: dinero, posición social y éxito laboral en general, canalizado a través de los hábitos, la motivación, la planificación y la visualización.
La base de este punto de vista es el mito de la productividad. Mito porque la productividad no implica necesariamente felicidad, nadie puede producir en todos los campos de su vida indefinidamente y nuestros resultados no somos nosotros.
Este riesgo surge, como he comentado, de la descontextualización, es decir, perder lo fundamental de vista y dejar de lado nuestro lugar en el conjunto de la Naturaleza. Así podemos caer en la trampa de conseguir más y más, lo cual implica indefectiblemente una insatisfacción vinculada a una desconexión con nosotros mismos.


jueves, 31 de enero de 2019

El poder de las afirmaciones

Como indica Shed Helmstetter,  las afirmaciones que hacemos espontáneamente sobre nosotros y el mundo revelan nuestras creencias. Si nos sorprendemos diciendo que somos un desastre o que el mundo es un lugar hostil estamos revelando un sistema de artículos de fe.
A partir de lo que nos repetimos exclamatoriamente, como indica Albert Ellis, en forma visual, auditiva o kinestésica, vemos el mundo y a nosotros mismos. Ello ha dado pie a una corriente de autoayuda consistente en seleccionar una o varias afirmaciones y repetírnosla(s) todas las veces que sean necesarias hasta lograr reestructurar nuestras creencias.
Como hemos visto en el transcurso del blog, nuestro subconsciente, como herramienta adaptativa y de supervivencia, es bastante tozudo. Pero ello no quiere decir que repetirnos estos propósitos sea inútil. La idea es que su fuerza radica en lo que sintamos cuando las digamos y en habernos reprogramado previamente. Por tanto, la afirmación multiplicaría lo que ya se ha sembrado.


domingo, 30 de diciembre de 2018

Remover obstáculos.

Lo más curioso de buscar ser especial es que es absurdo. No se puede querer ser lo que ya se es, a menos que se haya olvidado.
Somos una parte constitutiva del Universo y el mero hecho, como indica Albert Ellis basándose en Epicteto, de estar vivos y ser un elemento del Cosmos es ser especial, al igual que átomos, otros seres vivos, otros seres humanos, planetas, etcétera, lo cual nos hace igual de valiosos que ellos.
En nuestra verdadera naturaleza viene escrita la autoaceptación incondicional, pero nuestra vis gregaria y nuestro subconsciente nos programan para separarnos de lo que somos y querer encajar en un modelo determinado.
Y no solo esa es la trampa. También el fraude está en el modelo, pues tomamos como referente a seres humanos que pueden ser buenos en un aspecto del conocimiento o la vida en general, pero no ser mejores que la media, o incluso nosotros, en el resto. Y aun en el caso, como indican los dos pensadores antes mencionados, de que estemos en el harto improbable caso de no tener una valía en ningún campo de la vida, seguimos siendo una fracción única del Universo y, por tanto, igual de valiosa que el resto.
Por ello, ese cúmulo de creencias alienantes y/o autodestructivas, puede ser enfocado de una manera tanto consciente como subconsciente con la idea de remover obstáculos hasta encontrarnos con nosotros mismos nuevamente.


viernes, 30 de noviembre de 2018

El filósofo

Somos razón y emoción a la hora de vivir, y lo hacemos en nosotros, el mundo, el cuerpo y la mente.
Por ello, como seres racionales, nos enfrentamos al imperativo biológico de tratar de encontrar patrones, respuestas, guías y afirmaciones. Ello, como se ha estado viendo, reduce nuestra ansiedad, aunque comporte errores.
En Psicología se habla de los estereotipos, esto es, sacar conclusiones a partir de datos insuficientes. Es decir, con lo poco que sabemos y nuestros puntos de partida, que actuarían como axiomas, construimos un mapa del mundo que no tiene  por qué corresponderse con el territorio.
Junto a todo ello nuestra conciencia (y consciencia) nos ve desde fuera. En definitiva, actúa en nosotros como un metaconocimiento.
En resumen, somos filósofos. Construimos una imagen racional del mundo en base a unos axiomas y usando unos estereotipos, y tenemos el deber de analizarnos también a nosotros mismos.
Son esos axiomas subconscientes que actúan recurrentemente en nosotros los que debemos localizar, analizar y reprogramar.

sábado, 27 de octubre de 2018

Tiempo para crecer

El control del tiempo en lo que concierne al desarrollo personal es algo crucial. Básicamente se trataría de tener una cierta estructura temporal diaria y estimar el tiempo que dedicamos a cada actividad.



Jim Rohn citaba a su mentor, Earl Shoaff, cuando decía: "Trabaja más duro en ti mismo de lo que lo haces en tu trabajo". Es una forma directa y contundente de expresar su idea: "Si trabajas duro en tu trabajo te ganarás la vida, lo cual está bien, pero si trabajas duro en ti mismo harás una fortuna, lo cual está mucho mejor". Dicha fortuna puede ser monetaria o de mejora personal.


El problema está en el tiempo. Una vez estructurado se plantea una cuestión de interés: la Ley de Pareto. 


Esta ley explica que el 80% de los beneficios de una empresa proceden del 20% de los clientes. Por extensión, Pareto plantea que el 20% del esfuerzo produce el 80% de los resultados. Este punto, en cuanto al desarrollo personal, queda plasmado en el libro "The One Thing" de Gary Keller.
En él se insiste también en un punto esencial: hay que bloquear tiempo para que descansar, estar ocioso y, sobre todo, con nuestros seres queridos. Por ello es necesario estructurar de una forma minimalista, pero constante, nuestro tiempo diario de desarrollo personal.